viernes, 12 de noviembre de 2010

Planificación Fiscal en la Empresa y la Familia

El, por lo general, complejo entramado económico, financiero y patrimonial que se establece entre la Empresa Familiar y sus miembros, unido a la profusa legislación fiscal y tributaria, que de una u otra manera incide sobre el mismo (IRPF, Imp. Sobre el Patrimonio, Impuesto de Sociedades, Imp. Sobre Sucesiones y Donaciones, etc.) hacen indispensable que la empresa y la familia cuenten con un claro diseño de estrategia y planificación tributaria que consiga optimizar la “factura fiscal” final a pagar por el conjunto.

De una organización y un enfoque fiscalmente adecuados depende en muchas ocasiones un sustancial ahorro tributario.

Los miembros de LegalGemp Consultores ostentan la cualificación profesional y legal de Asesor Fiscal, están inscritos en el REGAF y tienen suscritas Pólizas de Seguros de Responsabilidad Civil Profesional a favor de sus clientes de hasta 150.000,00 €.

(Según sentencia del Tribunal Supremo de 4 de Abril de 2.002, sólo y exclusivamente los miembros de los Colegios de Abogados, de Economistas y de Titulados Mercantiles y Empresariales tienen la consideración de Asesores Fiscales).

Conflictos con Socios y Accionistas.

Es consustancial a la condición humana, y por tanto a las organizaciones sociales, la existencia de conflictos y divergencias.

Cuando estos conflictos se padecen en el seno de una empresa, sus consecuencias van más allá del mero desencuentro personal entre los socios y/o accionistas, llegando incluso a generar, a medio y largo plazo, perjuicios económicos de cierta entidad y trascendencia que ponen en grave riesgo la propia pervivencia de la empresa.

Esta negativa situación se ve incrementada en el caso de una empresa familiar, por las especiales características que en ella confluyen.

Estos conflictos, si su aparición no ha estado prevenida en los Estatutos Sociales o en el Protocolo Familiar, han de atajarse radicalmente en su fase de gestación, antes de que acaben por “llevarse por delante” a la propia empresa.

Desde nuestro Gabinete ofrecemos un amplio abanico de opciones para intervenir en estas difíciles situaciones: desde laboriosas y pacientes negociaciones de mediación, acuerdo y conciliación de intereses, que pudieran conducir a una solución negociada que pusiera fin al conflicto, hasta la puesta en práctica de contundentes acciones de tutela judicial cuando así lo aconsejasen las circunstancias.

Consejo de Administración y Consejo de Familia.

El Consejo de Familia sería aquel órgano que velaría por el cumplimiento del Protocolo Familiar, ejerciendo incluso labores de control sobre el propio Consejo de Administración de la Empresa.

A este respecto, la experiencia nos dice que los Consejos de Administración de la Empresa Familiar suelen ser ineficaces cuando sólo están compuestos por miembros de la familia.

Los problemas son los siguientes:

Los criterios familiares acaban dominando a los estrictamente empresariales

Elevado riesgo de confusión entre las finanzas de la empresa y de la familia entre el patrimonio familiar y el empresarial

Las decisiones como la contratación de personal, promoción y sucesión de directivos o el pago de dividendos y retribuciones se realizan en función de las necesidades familiares y no de las estrictamente empresariales

La existencia de Accionistas/Consejeros que no están ni preparados personalmente ni implicados en la gestión. Suelen tener una intervención poca activa, cuando no negativa, que agrava las tensiones y la dificultad para tomar decisiones, haciendo del todo ineficaces las Juntas de Accionistas o Socios y las reuniones del Consejo de Administración.

La solución, contrastada en miles de Empresas Familiares, está en la incorporación al Consejo de profesionales externos e independientes no vinculados a la familia.

Con ello se crea un nuevo contexto competitivo y familiar que hace destacar tanto la gestión profesionalizada como el predominio de los criterios empresariales sobre los familiares, pero siempre con un profundo respeto hacia la misión y los valores de la Empresa Familiar, que garantice el deseo del fundador de que la propiedad y la gestión de la empresa permanezcan en manos de la familia.

Las principales aportaciones a la empresa de estos Consejeros externos a la familia serían:

Actuar en el Consejo contribuyendo positivamente a la Planificación y Dirección Estratégica.

Mediar en los conflictos familiares y/o de Gestión.

Ayudar en la elección de los sucesores.

Compensar la falta de aptitudes de los familiares menos capacitados.

Suplir la responsabilidad y las tareas en áreas vitales para el funcionamiento de la empresa.

Afrontar la permanente renovación estratégica, imprescindible en el actual entorno empresarial.

Nuestra dilatada y contrastada experiencia en Gestión de Empresas Familiares nos posibilita poder aportarle, desde puestos de Consejeros Externos, una visión estratégica que permita a su empresa permanecer en el éxito.

Por varias generaciones.

Desarrollo de Protocolos Familiares

La existencia de conflictos, rivalidades y tensiones así como las resistencias a establecer unas estructuras que permitan gestionar los inevitables conflictos familiares son los principales problemas que afectan a la Empresa Familiar y que normalmente son causa de su desaparición.

La mejor fórmula para controlar todas las energías y dirigirlas hacia un mismo proyecto es el establecimiento de unas reglas del juego, que clarifiquen las relaciones entre la familia y la empresa.

Este conjunto de reglas del juego es el Protocolo Familiar, debe desarrollarse a medida de cada familia y se refiere a aquellas normas que pretenden clarificar cómo se establecen las interrelaciones de la familia con la empresa y con su patrimonio.

Sirvan como ejemplo:

Transmisión de acciones y previa valoración

Formación del Consejo de Administración

Política de reparto de dividendos

Incorporación de familiares a la empresa

Protección de intereses familiares

Fruto de nuestra dilatada experiencia en Gestión de Empresas Familiares, le ayudamos a desarrollar, redactar e implantar el más completo y detallado Protocolo Familiar a medida de su empresa.

Para que sobreviva a varias generaciones

Características de la Empresa Familiar.

La principal característica de la Empresa Familiar es el deseo de sus fundadores y sucesores de que la propiedad y la gestión de la empresa se mantengan en manos de la familia, pretendiendo con ello:

Ofrecer una oportunidad a los hijos

Conservar la herencia.

Mantener unida a la familia

Garantizar su seguridad económica.

Asegurar el futuro tras la jubilación.


Tras la tercera generación, sólo un 10 % lo consiguen

¿Qué diferencia, básicamente, a las empresas que logran subsistir de las que no?

Han preparado con suficiente antelación la transición a los herederos.

Tienen establecidas unas reglas de juego que clarifican las interrelaciones entre la familia, la propiedad y la empresa.

Están gobernadas con criterios empresariales por encima de los familiares.